La inmobiliaria concursada perdió 713,9 millones en 2009, frente a los 2.437millones contabilizados en 2008 gracias a las ventas en Francia y Marruecos.
Durante la época del "boom inmobiliario" muchas promotoras españolas se extendieron en mercados del extranjero centrándose en Europa del Este como Rumania y Polonia donde factores como el deficit de la vivienda, el suelo barato y la mano de obra garantizaron un éxito para nuestras empresas.